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Calakmul: dormir en la selva, despertar con aulladores
Campeche · febrero 2026 · 9 min

Calakmul: dormir en la selva, despertar con aulladores

✦ apunte de campo

A las cinco y media de la mañana, todavía oscuro, el primer aullador arrancó desde algún lugar encima de la tienda. Después vinieron más, desde tres o cuatro direcciones distintas. No es un sonido que se parezca a nada urbano: es un rugido que sale de un animal de doce kilos y suena como si lo estuviera produciendo algo del tamaño de un automóvil. Es el despertador más honesto que he tenido en mi vida.

Calakmul no es Chichén Itzá, y eso es exactamente el punto

Chichén Itzá recibe más de dos millones de visitantes al año. En diciembre, en el equinoccio, en cualquier sábado de temporada alta, es un ejercicio de resistencia humana: empujones en la Pirámide del Castillo, fotógrafos de a peso con sombreros de palma bloqueando cada encuadre, y vendedores que llevan décadas perfeccionando el arte de seguirte exactamente a tu paso. No estoy diciendo que no valga la pena —sí vale. Estoy diciendo que Calakmul es completamente distinto.

La Gran Acrópolis de Calakmul fue la capital del reino de la Serpiente —Kaan— durante siglos. En su apogeo rivalizó con Tikal y controlaba una red de ciudades aliadas que abarcaba casi toda la península maya. Hoy, el sitio recibe unas 50 mil visitas al año. El día que yo llegué había siete personas en total en el sitio arqueológico.

Cómo llegar: la ruta real desde Cancún

Desde Cancún, Calakmul está a aproximadamente cuatro horas y media de carretera, todo en autopista decente hasta Escárcega y de ahí terracería mejorada. La ruta es: Cancún — Campeche (hay que tomar la 186 hacia el oeste desde Escárcega) — entronque hacia Conhuas — zona núcleo de Calakmul.

Lo crítico es el horario de entrada al sitio arqueológico: la zona abre a las 8 de la mañana, pero para estar en la Gran Acrópolis antes del calor necesitas salir de Cancún a más tardar a las 3:30 am o quedarte la noche anterior en el pueblo de Xpujil, que es la base logística más cercana, a 60 kilómetros del acceso. Xpujil tiene opciones de hospedaje sencillas y un par de comedores con desayuno desde las seis. Ese es mi protocolo personal.

El día que vi el cocodrilo antes de ver el jaguar

La carretera que atraviesa la Reserva de la Biosfera de Calakmul —los 60 km entre la 186 y la zona arqueológica— es uno de los trayectos de fauna silvestre más densos que he manejado en México. En mi visita de septiembre paré cuatro veces: dos armadillos, un ocellado (pavo ocelado, el pavo de plumaje iridiscente que parece diseñado por alguien que quería hacer un pavorreal maya), y un cocodrilo de al menos metro ochenta atravesando la carretera con toda la calma del mundo a las 6:15 am.

Al jaguar no lo vi. Pero vi su rastro fresco en el barro cerca del aguaje al sur del Templo II. La guarda que estaba conmigo lo reconoció sin dudar. Hay algo en saber que el jaguar estuvo ahí esa madrugada que cambia cómo miras el resto del sitio.

Dormir en la biosfera: las opciones reales

Dentro o muy cerca de la zona núcleo hay dos tipos de hospedaje. El primero es el campamento básico con tiendas de campaña que se puede autorizar a través de la CONANP. El segundo, más cómodo, son los ecolodges de glamping —estructuras de madera con camas, ventiladores y baño privado— que operan algunos ejidos concesionados dentro de la biosfera. Los precios oscilan entre 80 y 160 dólares por noche dependiendo de la temporada y el operador.

La ventaja de quedarte adentro —y es una ventaja enorme— es que tienes acceso al sitio arqueológico antes de que abra para el público general. Con los permisos correctos puedes estar arriba del Templo I al amanecer, cuando la niebla baja de la selva y los tucanes empiezan a moverse entre las ceibas. Eso no tiene precio en ningún tour convencional.

Calakmul vs Tikal: la pregunta que siempre me hacen

Tikal está en Guatemala, es más visitado, tiene mejor infraestructura turística y sus templos son más altos sobre el nivel del dosel. Calakmul tiene estructuras más masivas en volumen —la Gran Acrópolis tiene más metros cúbicos de piedra que cualquier estructura de Tikal— y está enteramente dentro de la biosfera más grande de Mesoamérica. La fauna es, en mi experiencia, más accesible en Calakmul: los aulladores y los ocellados son casi garantizados, y los tapires salen de vez en cuando en los aguajes al atardecer.

Si vas a hacer solo uno: si lo que buscas es fotografía arqueológica limpia y experiencia de selva sin gente, Calakmul. Si quieres la experiencia más documentada y con más infraestructura, Tikal. Para mí no hay comparación: Calakmul es el lugar que recomiendo cada vez que alguien me dice que ya conoce Chichén Itzá y quiere algo que no esté en el TripAdvisor del hotel.

Por qué ir en temporada baja cambia todo

Septiembre es el mes más lluvioso de la biosfera. También es el mes en que la selva está más viva, los colores más saturados, el agua en los aguajes más alta —lo que concentra a los animales— y el número de visitantes más bajo del año. Yo llegué con lluvia ligera y salí con la ropa mojada de vapor, no de lluvia: la humedad en la selva hace que la distinción sea casi filosófica. Vale cada kilómetro de barro en las botas.

Si quieres hacer Calakmul bien —sin prisa, con fauna, con tiempo para estar arriba de los templos cuando el sol todavía está bajo— necesitas mínimo dos noches en la zona. Un día no alcanza. Dos días apenas cierran el círculo.

¿Quieres ir a Calakmul con alguien que conoce los permisos de la biosfera, el horario de los aulladores y el aguaje donde salen los tapires?

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